El Sindicato Labrego Galego solicita información sobre el proyecto de plantas de biogás previsto en Abadín

El Sindicato Labrego Galego-Comisiones Labradoras (SLG-CCLL) solicitó a la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático y a la Diputación Provincial de Lugo información y copia de los informes existentes sobre el proyecto de instalación de plantas de biogás promovidas por las empresas Moeve —antigua Cepsa— e InProEner en la parroquia de Quende, en el ayuntamiento de Abadín. La organización agraria también pidió formalmente a la Consellería que se le reconozca como parte interesada en el procedimiento administrativo.
Según la respuesta remitida por la Consellería, la Dirección General de Calidad Ambiental y Sostenibilidad recibió el pasado 5 de agosto de 2025 dos solicitudes de autorización ambiental integrada y de evaluación de impacto ambiental común para la construcción de dos plantas de producción de biometano mediante digestión anaerobia de residuos orgánicos en el municipio de Abadín. En la actualidad, estas solicitudes continúan en tramitación y se encuentran en una fase previa a la apertura del período de información pública. Además, el 20 de noviembre de 2025 se registró una petición de Moeve para modificar la titularidad de las instalaciones, que pasarían a manos de las sociedades Crux Biomethane, SL y Carina Biomethane, SL.
Posteriormente, el sindicato también solicitó a la Diputación de Lugo copia de los informes emitidos por los servicios de Medio Ambiente de la institución provincial relacionados con proyectos industriales que afectan a la Reserva de la Biosfera Terras do Miño. Entre ellos figuran las plantas de biometano previstas en Abadín y el proyecto del parque eólico Cordal-Ousá, junto con sus infraestructuras de evacuación, que se proyecta en los ayuntamientos de Friol, Begonte, Rábade, Outeiro de Rei y Castro de Rei. Por el momento, segundo señala la organización, no recibieron respuesta a esta petición.
El Sindicato Labrego Galego participó también el pasado 28 de febrero en una charla informativa celebrada en Gontán, en la que explicó al vecindario las características de estas instalaciones y los posibles efectos que podrían tener sobre el medio rural gallego.
Desde la organización agraria consideran que Abadín, con un modelo de ganadería basado en explotaciones extensivas y familiares, no precisa este tipo de infraestructuras. Argumentan que el municipio no genera un volumen suficiente de residuos de origen animal para alimentar una planta de biogás de este tipo, por lo que sería necesario transportar purines y estiércol desde otros territorios. Además, recuerdan que este tipo de instalaciones también utilizan otros materiales orgánicos como restos de mataderos, residuos de la agroindustria, lodos de depuradoras o materia vegetal.
El sindicato advierte también de que estas plantas generan digestato como subproducto. A su juicio, si actualmente ya existen dificultades para gestionar los purines y estiércoles, la introducción de nuevos residuos procedentes de otros territorios podría agravar el problema, ya que durante el proceso de producción no se eliminan elementos como el nitrógeno o el fósforo.
El SLG critica además el modelo que, a su entender, responde a los intereses de la gran industria energética. Recuerda que este tipo de proyectos ya se implantaron en otros territorios del Estado, como en Cataluña a comienzos de los años 2000, donde muchas de estas instalaciones acabaron cerrando con el paso del tiempo.
La organización agraria sostiene que el verdadero problema de la gestión de los residuos ganaderos en Galicia está en la escasez de superficie agraria útil para su aplicación. Según señalan, Galicia cuenta con un porcentaje de superficie agraria útil próxima al 20 %, muy por debajo de la media estatal y europea, que se sitúa alrededor del 40 %. En este contexto, el sindicato cuestiona que la Xunta apueste por grandes proyectos industriales mientras, según indican, se rechazan solicitudes de planes de mejora presentadas por jóvenes y chicas que quieren invertir en sus explotaciones.
Finalmente, el Sindicato Labrador Gallego asegura que continuará apoyando al vecindario de Abadín en su oposición a este proyecto, recordando que ya participó anteriormente en otras movilizaciones en el municipio en defensa del territorio, como la conocida lucha de la Fragavella, las protestas contra proyectos mineros o la defensa de los montes comunales.