“Escribí el manual que me gustaría haber tenido cuando finalicé la carrera”

Vilalba acogerá el próximo 27 de febrero la presentación del libro El maravilloso arte de ejercer la abogacía, una obra firmada por el abogado Daniel Formoso Pérez, natural de la capital chairega. El acto tendrá lugar en la sala de exposiciones del auditorio municipal y está organizado por el Concello de Vilalba.
Daniel Formoso, de 62 años, ejerce la abogacía en Vigo desde hace décadas, aunque nunca perdió su vinculación con su villa natal. “Ejerzo de vilalbés”, asegura, y mantiene una relación constante con la localidad, que visita “como mínimo una vez al mes”.
El libro nace de la experiencia profesional del autor y de la detección de una carencia clara en la formación jurídica en España. Según explica Formoso, la enseñanza universitaria se centra en la acumulación de conocimientos teóricos, pero no prepara a los futuros abogados para desenvolverse con soltura ante un juez o en una sala de vistas. “Sales de la carrera sin saber ejercer”, afirma.
En la búsqueda de respuestas a esas dificultades iniciales, Formoso intentó encontrar manuales o cursos prácticos que le explicasen cómo hacer alegatos o cómo comunicar eficazmente en un juicio. No fue hasta hace veinte años cuando descubrió un curso de oratoria en Madrid, al que asistieron apenas quince personas, centrado en el arte de la persuasión. A pesar de su amplia trayectoria profesional, aquella formación supuso para él un auténtico punto de inflexión.
LA ORATORIA
A partir de ese momento inició un proceso formativo más profundo con especialistas en Madrid y Barcelona, que lo llevó a crear su propio curso práctico de oratoria procesal, orientado específicamente a abogados. El primero que impartió fue en Ponferrada y, según recuerda, resultó un éxito. Desde entonces recorrió buena parte del territorio peninsular impartiendo formación, lo que le permitió confirmar la necesidad real de este tipo de aprendizaje en el sector jurídico.
De ese camino surgió la idea de escribir El maravilloso arte de ejercer la abogacía, un libro que define como “el manual que me gustaría tener cuando terminé la carrera”. Se trata de una guía sencilla y práctica sobre cómo ejercer la profesión, con especial atención a las técnicas de comunicación en sala, una carencia que, a su juicio, afecta incluso a abogados muy preparados desde el punto de vista técnico, también en Galicia y en la provincia de Lugo.

CUALIDADES DE UN ABOGADO
El manual se estructura en tres grandes bloques y parte de la idea de que un buen abogado debe reunir tres cualidades fundamentales: humanidad, humildad e interés. Además, identifica tres ámbitos clave que todo profesional debe dominar: la mente, las técnicas de comunicación y las técnicas procesales propiamente dichas. “La oratoria es algo que se puede aprender; cualquier persona puede llegar a ser un magnífico abogado”, sostiene.
La satisfacción de transmitir conocimientos lo llevó a escribir un segundo libro, ya terminado, titulado Síntesis y persuasión. Cómo sobrevivir en el exceso de información para convencer. En esta obra analiza cinco puntos clave para captar la atención de los jueces durante los procesos judiciales, haciendo hincapié en la importancia de sintetizar e ir a lo esencial. El libro se basa en una investigación sobre los criterios que siguen los jueces a la hora de tomar decisiones.
Aunque el libro ya está terminado de escribir, todavía no tiene fecha de publicación porque acaba de enviarlo a las imprentas.
EL ARTE DE ESCRIBIR
Formoso reconoce que escribir no es fácil cuando se compagina con el ejercicio profesional. El primer libro le llevó cuatro años de trabajo, mientras que el segundo fue más rápido, “gracias al material acumulado a lo largo del tiempo”. Suele escribir en su casa de Vilalba, en el despacho, aprovechando cualquier momento libre, y combina esta actividad con la práctica deportiva. Actualmente, la formación ocupa un lugar cada vez más importante en su vida. “Si pudiera, me dedicaría exclusivamente a la formación”, confiesa.
Las clases que imparte, bajo el título Curso de oratoria procesal para el dominio de habilidades en el ejercicio de la abogacía, son pioneras en España. “No gano mucho dinero, pero sí gano mucha satisfacción”, resume.
La acogida de sus libros está siendo positiva, aunque el propio autor reconoce que la difusión es lenta, “porque no estamos hablando de superventas”. Con todo, asegura que los resultados superaron sus expectativas iniciales, reafirmando su objetivo principal: ayudar a otros compañeros que no encuentran herramientas prácticas para mejorar su ejercicio profesional.