Marta Rouco no supera la cuestión de confianza y se abre la puerta a una posible moción de censura en Vilalba

La alcaldesa de Vilalba, Marta Rouco, no consiguió superar la cuestión de confianza a la que se sometió este jueves, después de que los presupuestos municipales no salieran adelante en la votación celebrada en el pleno de marzo.
El resultado estuvo nuevamente condicionado por el voto en contra del concejal del BNG, Constantino Alvite, que se alineó con la postura del Partido Popular, impidiendo así que el gobierno local —formado por la coalición entre el PSOE y Vilalba Abierta— superara esta votación clave.
A partir de ahora, se abre un plazo de un mes, hasta el 9 de mayo, en el que la oposición podría presentar una moción de censura. En el caso de no producirse este movimiento, los presupuestos quedarían aprobados automáticamente. Con todo, el edil nacionalista ya había avanzado previamente que no apoyará un cambio de gobierno.
Las cuentas presentadas por el ejecutivo local ascienden a 14,2 millones de euros. Desde el Partido Popular critican que reflejan una “falta de gestión y planificación”, mientras que el BNG considera que no se tuvieron en cuenta sus aportaciones y que los acuerdos que facilitaron un gobierno de izquierdas “no se cumplieron”.
En el debate plenario se repitieron los posicionamientos ya expuestos anteriormente, manteniendo todos los grupos el sentido de su voto. Desde el gobierno local se instó al representante nacionalista a optar por la abstención como vía para no demorar la aprobación de las cuentas, propuesta que finalmente no prosperó. Así, los ocho concejales del PP y el del BNG votaron en contra, frente a los ocho ediles del bipartito.
Entre los puntos que centraron la confrontación política destacan la recuperación del Museo de la Prehistoria local y la peatonalización de la plaza de Santa María, cuestiones que la oposición puso sobre la mesa como elementos clave del desacuerdo.
Por su parte, el gobierno municipal apeló a la “responsabilidad” de los grupos para garantizar el avance de la gestión diaria, advirtiendo de posibles consecuencias como la pérdida de subvenciones o retrasos en los pagos a proveedores y asociaciones. Además, acusaron al PP de difundir información “engañosa” entre el paisanaje con datos que califican de falsos.
En la misma sesión plenaria sí salió adelante, sin debate, la adjudicación a Iberdrola del contrato de suministro eléctrico para instalaciones municipales, con un apoyo conjunto de las formaciones de izquierda y la abstención del PP.