Meira, en colaboración con O Corgo, acogió unas jornadas de dinamización lingüística para favorecer la integración de migrantes

El Ayuntamiento de Meira acogió recientemente las Jornadas de Dinamización de la Lengua Castellana para la Inserción Social y Laboral, una acción formativa de 20 horas desarrollada en el marco del Proyecto Piloto de Voluntariado Intercultural impulsado por el GDR-3 Montes y Valles Orientales, en colaboración con el Equipo Comarcal de Inclusión Sociolaboral de O Corgo y el propio ayuntamiento.
La iniciativa nace con la finalidad de facilitar la integración de las personas migrantes en el territorio, proporcionándoles herramientas prácticas para mejorar su vida diaria y ampliar sus oportunidades de acceso al comprado laboral. En un contexto rural, donde las comunidades son pequeñas y las relaciones personales tienen un peso determinante, el conocimiento del idioma resulta clave para comunicarse, encontrar empleo y sentirse parte activa del vecindario.
A lo largo de las diez sesiones que conformaron la actividad, el aula de Meira se convirtió en un espacio de aprendizaje, apoyo y convivencia en el que participaron personas procedentes principalmente de Marruecos y Senegal, colectivos que suelen encontrar mayores dificultades en los procesos de integración social. Las clases fueron impartidas por Elisa Río Conde, profesora de Lengua Castellana en el IES Pedregal de Irimia y voluntaria de la Red de Mujeres del Territorio, quien asumió por primera vez el reto de enseñar a personas adultas.
La docente destacó la experiencia como especialmente enriquecedora tanto a nivel profesional como humano, subrayando la elevada implicación del grupo y el clima de confianza generado en las sesiones. La metodología empleada se centró en un enfoque eminentemente práctico, combinando explicaciones teóricas breves con ejercicios aplicados y conversación real, con el objetivo de reforzar la seguridad del alumnado en el uso del castellano en situaciones cotidianas y laborales.
Otro de los aspectos más valorados de la iniciativa fue la posibilidad de conciliación familiar, ya que muchas de las participantes, mayoritariamente mujeres, pudieron asistir acompañadas de sus hijos, un factor decisivo para garantizar la continuidad y la regularidad de la asistencia.
Desde lo GDR-3 destacan el compromiso, la constancia y la motivación de las personas participantes, para las que este curso supuso un paso significativo hacia una mayor autonomía y una mejor integración social. La entrega de los certificados de participación tuvo lugar el pasado 5 de diciembre y contó con la presencia del teniente de alcalde de Meira, representantes del GDR-3 y profesionales del Equipo Comarcal de Inclusión Sociolaboral, que quisieron reconocer el esfuerzo colectivo realizado.
Estas jornadas constituyen un ejemplo del valor del voluntariado y de la colaboración institucional, así como del potencial de las comunidades locales para promover inclusión, igualdad y convivencia. La experiencia abre además la puerta a futuras acciones interculturales, como encuentros gastronómicos o actividades colaborativas, con el objetivo de seguir fortaleciendo los lazos comunitarios en el territorio.