La CIG denuncia en la Inspección de Trabajo el accidente mortal de un estudiante en prácticas en Vilalba

La CIG presentó denuncia el pasado viernes en la Inspección de Trabajo de Lugo solicitando que se realicen las diligencias de investigación necesarias para esclarecer las causas y depurar responsabilidades por el accidente que le costó la vida a un trabajador en prácticas en la empresa Demaq Galicia de Vilalba. La central nacionalista reitera una vez más las condolencias trasladadas a la familia y a las compañeras y compañeros del trabajador fallecido y avanza que se personará como acusación particular en la causa judicial abierta por este siniestro.
En el escrito remitido a la Inspección de Trabajo, la CIG destaca que existen indicios claros de que la empresa no cumplía con la ley de prevención de riesgos, al no garantizar una protección eficaz y la integridad física del operario; y además no está acreditado que el trabajador recibiera la formación teórica y práctica necesaria sobre los riesgos específicos del puesto que desempeñaba.
Hay que recordar que el joven de 24 años estudiaba una FP dual y falleció mientras realizaba tareas de ensamblaje y manipulación de estructuras metálicas de gran tonelaje. “Aunque el convenio de colaboración suscrito por la Xunta y la empresa obliga a que el alumnado tenga superada la formación en prevención antes de iniciar las prácticas, teniendo en cuenta el plan de estudios del ciclo, parece claro que el trabajador no contaba con la formación específica para los riesgos reales que encontró -trabajar con piezas de 500 kg-”, aclaran.
Consideran que este hecho constituye una negligencia tanto en la supervisión de la empresa como en la coordinación con el centro. “A esto se suma que las tareas de alto riesgo y carga física que realizaba el operario en el momento del accidente no se corresponden con las funciones previstas en el plan de formación e incluso la evaluación de riesgos de la compañía no contempla la posibilidad de que personas en prácticas realicen este tipo de actividades de alta peligrosidad”, dicen.
Para la CIG “estamos ante el ejemplo más dramático y grave de lo que implica la concepción de la formación dual: reducir la calidad educativa, avanzar en la privatización de la enseñanza y, sobre todo, suministrar a las empresas mano de obra barata sin garantizar la protección ni los derechos laborales básicos del alumnado en prácticas”.
“Este siniestro mortal también pone en evidencia que la empresa o carecía de procedimiento de trabajo en elevación o este no se puso en práctica, ya que de existir llevaría consigo que la zona de peligro por debajo de la carga en suspensión estuviera perimetrada y ningún personal trabajador pudiera permanecer en la trayectoria de la carga en caso de que esta se desprendiera. Esta operación además debería estar dirigida por un recurso preventivo”, explican.
Por esto, la CIG pide que se investiguen y aclaren los hechos, y “una actuación contundente para depurar las responsabilidades que pueda haber. Porque desarrollar la actividad laboral en un lugar de trabajo en condiciones saludables y de seguridad es un derecho”.