La fábrica de Indra en As Pontes podrá producir 80 vehículos militares al año y prevé crear hasta 120 empleos directos

La nueva planta de la compañía en el polígono industrial de Penapurreira supondrá una inversión inicial de cerca de 18 millones de euros y comenzará en 2027 con la integración de vehículos lanzapuentes para el Ejército de Tierra. El proyecto busca reforzar la diversificación industrial de la comarca y cuenta con capacidad para ampliar las instalaciones con otras dos naves.
La fábrica de Indra en As Pontes dio este miércoles un nuevo paso hacia su puesta en marcha con la presentación oficial de un proyecto que aspira a convertirse en uno de los referentes de la industria de defensa en Galicia. La instalación tendrá capacidad para producir hasta 80 vehículos militares al año cuando alcance su nivel óptimo de actividad y prevé generar entre 70 y 120 empleos directos cualificados, a los que se añadirán los puestos de trabajo vinculados a la cadena de proveedores y empresas auxiliares.
El acto contó con la participación del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda; del delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco; del presidente de la Diputación de A Coruña y alcalde de As Pontes, Valentín González Formoso; y del consejero delegado de Indra Group, Josep Maria Recasens, entre otras autoridades. Las intervenciones estuvieron marcadas por las referencias al accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo).
La nueva factoría se sitúa en el polígono industrial de Penapurreira, en una parcela de 52.872 metros cuadrados, de los que 13.730 corresponden a superficie construida. La empresa destinará alrededor de 18 millones de euros a la adecuación de las instalaciones, que contarán con tecnología avanzada, sistemas de digitalización y herramientas de inteligencia artificial.
La actividad comenzará en 2027 con la integración de los vehículos lanzapuentes (VLP) destinados al Ejército de Tierra. En los meses posteriores se incorporará la producción de los Vehículos Anfibios de Combate de Infantería de Marina (VACIM), mientras que los sistemas de artillería autopropulsada sobre ruedas se sumarán al proyecto en 2029.
La previsión de la compañía es alcanzar una capacidad de 80 vehículos anuales cuando la fábrica funcione a pleno rendimiento. Para ello, dispondrá de tres líneas paralelas de montaje, una zona de almacenamiento interior y talleres de electrónica en los que se trabajará con los sistemas que integrarán las distintas plataformas militares.
Las instalaciones se completarán con un área exterior de pintura y pruebas de 5.200 metros cuadrados, una pista de rodadura de casi 15.000 metros cuadrados y una explanada de 7.000 metros cuadrados para almacenar vehículos.
El primer modelo que se integrará en la planta será el lanzapuentes, un vehículo táctico de diez ruedas capaz de desplegar un puente de 24 metros para facilitar el paso de carros de combate, vehículos blindados y camiones por zonas con grietas o zanjas. Indra producirá un total de 32 sistemas de este tipo para el Ejército de Tierra, cada uno compuesto por un vehículo principal y otro auxiliar.
Posteriormente llegará el Vehículo Anfibio de Combate de Infantería de Marina, basado en la plataforma SUPERAV 8x8 de la empresa IDV, perteneciente al grupo Leonardo. Este vehículo está diseñado para operar tanto en el agua como en tierra y puede transportar a diez soldados y tres tripulantes, incluso en condiciones marítimas adversas. La compañía prevé entregar 34 unidades, aunque las primeras se fabricarán en Italia antes de trasladar la producción a España.
La tercera fase incluirá los Obuses Autopropulsados sobre Ruedas (ATP Ruedas), vehículos de diez ruedas equipados con un cañón de 155 milímetros y 52 calibres, con un alcance que puede superar los 56 kilómetros. Indra tiene previsto entregar 186 unidades en sus distintas versiones, incluidas las destinadas a la munición y a la recuperación.
Formoso destaca la cooperación institucional
El presidente de la Diputación de A Coruña y alcalde de As Pontes, Valentín González Formoso, puso en valor la colaboración entre las distintas administraciones, la empresa y los agentes económicos y sociales para hacer realidad la llegada de Indra al municipio.
«Si se trabaja así, este país es imparable», afirmó durante la presentación, en la que recordó que el proyecto es fruto de más de dos años de gestiones y trabajo compartido. Formoso agradeció la implicación del Gobierno central, de la Xunta, de la Diputación y del Ayuntamiento, así como la colaboración del tejido empresarial y de los propietarios de los terrenos.
El regidor destacó que la implantación de la compañía supone una oportunidad para diversificar la economía local, especialmente después del cierre de la central térmica, y para crear empleo cualificado que permita a los vecinos desarrollar su futuro profesional en la comarca sin tener que marcharse.
Formoso también subrayó que la planta dispone de margen para crecer, ya que el espacio permite levantar otras dos naves de características semejantes. Esa ampliación podría facilitar la creación de cientos de empleos directos en los próximos cuatro o cinco años. «Esto es solo el comienzo», aseguró.
El alcalde vinculó esta iniciativa a otras oportunidades industriales que se abren en As Pontes, entre ellas el proyecto anunciado por SAIC-MG y la disponibilidad de nuevos terrenos para actividad económica, como los 110.000 metros cuadrados recuperados en las antiguas instalaciones de Einsa.
El consejero delegado de Indra Group, Josep Maria Recasens, defendió la necesidad de transformar el sector de la defensa en España para superar su fragmentación y reforzar su posición en el mercado europeo. Según explicó, la fábrica de As Pontes formará parte del corredor industrial del norte de la compañía, centrado en los vehículos militares, mientras que los corredores del centro y del sur estarán especializados en drones y radares, respectivamente.
Recasens rechazó la idea de que Indra vaya a asumir por sí sola todo el trabajo. Como ejemplo, señaló que la compañía es responsable del 30 % del vehículo 8x8, mientras que el 70 % restante corresponde al conjunto de la industria nacional de defensa. La empresa, aseguró, actúa como elemento tractor para movilizar proveedores, empresas tecnológicas y otros agentes industriales.
El director de comunicación de Indra, Miguel López, incidió en que la instalación de As Pontes no será simplemente una fábrica, sino una nueva capacidad estratégica que permanecerá en Galicia durante décadas.
La compañía está desarrollando el mayor proceso de industrialización de su historia, con una inversión global de 200 millones de euros y el objetivo de crear 1.000 empleos industriales y 1.400 puestos de ingeniería en distintos puntos del territorio.
La Xunta ve una oportunidad para Galicia
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, celebró que la planta ya sea una realidad tras un procedimiento que calificó de complejo. El mandatario autonómico también defendió la necesidad de contar con una empresa tractora capaz de impulsar el conjunto del sector, pero insistió en que el proyecto debe beneficiar a todo el tejido productivo gallego.
Rueda destacó la importancia de incorporar pequeñas empresas, reforzar la formación profesional y adaptar los centros educativos a las necesidades de personal cualificado que surjan con la expansión de la industria de defensa.
En este sentido, recordó la iniciativa estratégica impulsada por la Xunta, que pretende movilizar 900 millones de euros y prestar especial atención a las pequeñas empresas. También avanzó que los presupuestos autonómicos para 2027 prevén casi 20 millones de euros destinados a reforzar el apoyo tecnológico, las ayudas empresariales y la colaboración entre los distintos agentes.
El presidente autonómico añadió que la situación geográfica de Galicia, tradicionalmente considerada una desventaja, puede convertirse ahora en una oportunidad por la proximidad a los puertos y a las rutas de transporte.
Por su parte, el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, agradeció a Indra la confianza depositada en la comunidad y destacó que la cooperación institucional permite aprovechar la experiencia industrial acumulada en As Pontes.
La llegada de la factoría abre así una nueva etapa para el municipio y la comarca, con la expectativa de atraer inversiones, ampliar la actividad industrial y generar empleo cualificado en torno a un sector que busca ganar peso en Galicia y en el conjunto de Europa.