La Comunidad de Montes de Piñeiro alerta sobre el mal estado del agua en una de las balsas del monte vecinal

La Comunidad de Montes Vecinales en Mano Común de Piñeiro advirtió del preocupante estado de una de las balsas de agua situadas en el monte vecinal, que el pasado 13 de octubre presentaba una notable turbidez, una coloración gris verdosa y un olor anormal, según denunció en una publicación.
La entidad señala el contraste entre el estado del agua almacenada en la balsa y la que llega a través de las tuberías, que presenta un aspecto limpio y cristalino. Por ahora, asegura que desconoce las causas de esta situación y evita atribuir responsabilidades sin pruebas, aunque considera necesario prestar atención al problema.
La preocupación aumenta por la situación de escasez de precipitaciones de los últimos meses, que redujo considerablemente el caudal de pozos y manantiales, en algunos casos hasta dejarlos prácticamente secos. En este contexto, las balsas se convirtieron en un recurso importante para garantizar el abastecimiento de agua a los animales de varias explotaciones ganaderas.
La comunidad considera especialmente preocupante que el aspecto y el olor del agua generen dudas sobre la conveniencia de emplearla para llenar depósitos y abastecer los bebederos del ganado.
La entidad recuerda que, durante todos estos años, tanto la Comunidad de Montes como los vecinos de Piñeiro mantuvieron una actitud de colaboración y permitieron que otras personas hiciesen un uso razonable y respetuoso de este recurso común. Sin embargo, insiste en que esa confianza debe ir acompañada de "responsabilidad y civismo".
Entre las recomendaciones para conservar la calidad del agua, pide que las mangueras, los tubos y los demás utensilios empleados para la extracción permanezcan limpios, evitando introducir tierra, lodos, restos o cualquier otra sustancia en la balsa. También reclama actuar con cuidado para no remover el fondo ni enturbiar el agua destinada a otros usuarios.
La Comunidad de Montes advierte de que, si se detectan usos abusivos, masivos o irresponsables, o si se repiten situaciones que puedan perjudicar la calidad del agua, tendrá que adoptar, dentro de sus competencias, "las medidas necesarias para regular o restringir su captación".
La entidad subraya que no pretende impedir el uso del agua, sino preservar un recurso que pertenece a la comunidad y cuyo aprovechamiento se permitió durante años con responsabilidad y buena voluntad. Por eso, hace un llamamiento al respeto, a la responsabilidad y al sentido común para garantizar que la balsa pueda seguir siendo útil para todos los vecinos.