La Xunta invierte en un programa pionero para impulsar la gestión sostenible en las Fragas do Eume

La Xunta de Galicia trabaja en el desarrollo de un programa pionero en la Comunidad y centrado en el Parque Natural de las Fragas do Eume con el objetivo de incrementar la superficie pública de este espacio —a través de compra directa de parcelas y de otras fórmulas alternativas— destinada a gestionarla desde una perspectiva ambiental en que prime la protección de sus hábitats y la restauración de los que estén en retroceso.
Con una inversión hasta el momento de 2 millones de euros, el Consejo conoció los avances alcanzados desde su puesta en marcha en el año 2024, así como el acuerdo cerrado recién y que permitirá darle un ánimo significativo al programa gracias a la cesión de 1.000 hectáreas de montes públicos dentro del parque natural, que pasarán así a ser gestionados directamente por la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático.
El Parque Natural de las Fragas do Eume constituye uno de los espacios naturales más relevantes de Galicia y del conjunto de la región atlántica europea debido a su excepcional representatividad de bosque autóctono caducifolio. De hecho, su ecosistema alberga una gran diversidad biológica y una variedad de hábitats de interés comunitario que hacen prioritaria su conservación desde un punto de vista ambiental.
En todo caso, la gestión de este espacio protegido se vio históricamente condicionada por la fragmentación de la propiedad, con una importante presencia de terrenos de titularidad privada (que suponen el 80% del total) y de aprovechamientos forestales intensivos, lo que dificultó la aplicación de medidas de conservación eficaces y coordinadas.
Con la aprobación en el año 2023 del Plan rector de uso y gestión de este espacio se regularon, entre otras cuestiones, actuaciones de restauración ecológica y de recuperación del bosque autóctono con la obligación por parte de la Administración gestora de actuar ante procesos de degradación, fragmentación o sustitución de los hábitats propios de un bosque atlántico.
En este contexto, la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático diseñó un programa para la ampliación de la superficie de titularidad pública en el Parque Natural de las Fragas do Eume destinado a la preservación de la biodiversidad y de los hábitats naturales que se puso en marcha en el año 2024 y se articula alrededor de tres líneas de trabajo estratégicas.
La primera y más innovadora consiste en la compra de parcelas en el interior del parque a través de acuerdos voluntarios con sus propietarios privados. Gracias a estas operaciones, iniciadas hace dos años, la Xunta de Galicia adquirió ya un total de 131 parcelas que ocupan 144,6 hectáreas en zonas clave del parque, bien para reducir la fragmentación, bien para crear corredores ecológicos o bien para consolidar bloques continuos de los bosques autóctonos de bosque atlántico, el que garantiza a largo plazo una planificación coherente con los objetivos de conservación y restauración ecológica fijados en el PRUX.
Hasta el momento, la Consellería destinó ya 1,52 millones de euros a costear todos los gastos relacionados con estas operaciones, desde los trabajos previos de localización y análisis de los terrenos, hasta las valoraciones económicas y, finalmente, las compras y el diseño y la ejecución de unas actuaciones de acondicionamiento posteriores a la adquisición.
En este presupuesto está incluido ya un último lote de 28 parcelas y 24,6 hectáreas cuya compraventa se prevé cerrar antes de que remate el mes de mayo. En todo caso, la intención es seguir apostando por la adquisición voluntaria de terrenos ya que, en el día de hoy, la Xunta tiene constancia de más de 150 propietarios con alrededor de 900 parcelas catastrales dentro del parque interesados en participar en futuras operaciones.
Acuerdo de cesión de montes públicos en Monfero
En cuanto a la segunda línea de trabajo, permitirá la cesión de cinco montes públicos adscritos actualmente a la Consejería del Medio Rural y que gracias a un reciente acuerdo serán transferidos a la Dirección General de Patrimonio Natural de la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático, órgano gestor del parque natural. En estos momentos se están ultimando los detalles administrativos que permitirán hacer efectiva la cesión, que afecta montes patrimoniales localizados íntegramente en Monfero y suman casi 1.000 hectáreas.
De este modo, se garantizará un aumento muy significativo de la superficie del parque sometida a una gestión pública orientada a garantizar la sostenibilidad de los hábitats naturales, permitiendo así implementar actuaciones de restauración ecológica a gran escala y redefinir los usos de este suelo (localizado mayoritariamente en la zona definida en el PRUX como de uso compatible y, en menor medida, en la de uso limitado) desde un nuevo enfoque ambiental.
La tercera y última línea estratégica impulsada en las Fragas do Eume por la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático se centra en la restauración ecológica del ecosistema propio y característico de este tipo de bosques con medidas destinadas a recuperar su estructura y el funcionamiento originales.
En este sentido, hace falta indicar que el programa prevé, tanto en el presente como en el futuro, diferentes tipos de intervenciones sobre los terrenos adquiridos y cedidos, destacando como principales actuaciones la eliminación progresiva de especies alóctonas con un impacto negativo sobre el entorno, el fomento de la regeneración natural de los bosques autóctonos para avanzar en la recuperación de los ecosistemas y con reforestaciones complementarias recurriendo siempre a material vegetal propio procedente del banco de semillas de las Fragas do Eume para preservar la diversidad genética local.
Además, para garantizar el éxito de estas medidas y realizar una gestión adaptativa que permita introducir, de ser necesario, posibles cambios, se hará un seguimiento ecológico de las actuaciones con el fin de que permita evaluar la evolución del ecosistema y los resultados obtenidos.
Este programa diseñado para preservar la biodiversidad de las Fragas do Eume se complementa por parte de la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático con una serie de inversiones, actuaciones directas y ayudas económicas que suman en los últimos años algo más de 500.000 euros.
En particular, hace falta destacar los 220.000 euros invertidos en la restauración de dos puentes colgantes, los 120.000 euros destinados a labores de divulgación ambiental y científica entre visitantes y escolares de centros del entorno o los 50.000 euros gastados en el avance de la señalización y en el acondicionamiento de senderos, actuaciones todas ellas que contribuyen a reforzar el uso público del parque natural. Asimismo, en el período 2024-2025, la Xunta concedió también ayudas por un importe global de 115.000 euros a propietarios, ayuntamientos y otras entidades con intereses en el Eume para actuaciones de restauración ambiental e intervenciones sobre elementos patrimoniales del parque.
Uno de los bosques atlánticos mejor conservados
El Parque Natural Fragas do Eume se encuentra al nordeste de la provincia de A Coruña —con una superficie de 9.106 hectáreas que se extienden por los ayuntamientos de Cabanas, Pontedeume, A Capela, As Pontes de García Rodríguez y Monfero— en una zona de marcada influencia oceánica entre el medio litoral del estuario del Eume y las montañas en que nace el río.
Estas características explican por qué es, hoy en día, una de las muestras más importantes de los bosques sublitorales gallegos y uno de los pocos bosques atlánticos bien conservados de todo el continente europeo.
Asimismo, otra de las singularidades de este espacio es que el 80% de los terrenos del parque son de titularidad privada, mientras que el resto de su superficie está integrada por montes públicos cuya titularidad corresponde a distintas administraciones, en concreto, a la Xunta de Galicia, al Estado y a los ayuntamientos de A Capela y de As Pontes.
En este sentido, la apuesta del Ejecutivo gallego por la restauración ecológica de las Fragas do Eume, a través del programa para ampliar la superficie pública en zonas clave y mejorar su gestión desde el punto de vista de la sostenibilidad, tiene como objetivo último y principal restablecer la dinámica propia de un bosque atlántico, garantizando su estabilidad en el tiempo, una mayor resiliencia frente a amenazas como el cambio climático y una capacidad de autorregulación a largo plazo.