«Mi vinculación con Vilalba se fraguó en mi infancia. La relación con mis abuelos maternos fue una influencia enorme»

El pregonero de las fiestas de Vilalba será este año Daniel Veiga Roca, músico vilalbés con una destacada trayectoria profesional que comenzó precisamente en la Banda de Música de Vilalba, donde inició su formación siendo un niño. Tras completar estudios en distintos conservatorios y centros superiores y colaborar con formaciones orquestales de referencia tanto nacionales como internacionales, actualmente es clarinete solista de la Orquesta Sinfónica Ciudad de Zaragoza, colaborador habitual de la Real Filharmonía de Galicia, profesor del Conservatorio Profesional y de la Escuela de Música de Vilalba y director de la Banda de Música de Vilalba.
El acto tendrá lugar en la tarde de este domingo, junto al acto de entrega del premio del Certamen Literario, a partir de las 19.00 horas.
¿Cómo recibió la noticia de que fue escogido para ser pregonero de las fiestas?
Pues en un primer momento con algo de síndrome del impostor... pienso que es humano sentir que cualquier otro podría estar en ese lugar y hacerlo mejor. Pero muy rápidamente lo tomé con mucha ilusión y como una oportunidad de dar visibilidad a mi trabajo y a la tradición musical en Vilalba.
¿Tiene una gran vinculación con el pueblo y su actividad?
Sí, sobre todo en los últimos años. Al ser profesor de clarinete en la Escuela de Música, en el Conservatorio y director de la Banda estoy en contacto con muchas familias. Además, en el ámbito personal, me gusta hacer vida social en Vilalba y acudir, siempre que puedo, a las actividades culturales.
Ha recorrido mucho mundo, pero no deja Vilalba atrás. ¿Qué le une tanto a la villa?
Pienso que mi vinculación con Vilalba se fraguó hace muchos años, en mi infancia. Mi relación con mis abuelos maternos fue una influencia enorme en mi carácter y en mi personalidad, ya que eran personas muy activas en la vida social y cultural de la villa. Recuerdo acompañarlos desde muy pequeño a los ensayos de la Coral Polifónica y que me llevaran a muchas actuaciones en el Auditorio Municipal: teatro, ballet, música de varios estilos... Y todo esto fue la semilla de todo lo que vendría después. Además, comenzar en la Banda de Música tocando el clarinete me hizo pasar a formar parte de una familia musical que siempre que volvía estaba ahí, por lo que sí que sentí siempre un fuerte vínculo con Vilalba.
¿Puede adelantarnos un poco de lo que va a hablar en el pregón?
Me gustaría, pero son muchas las ideas y todavía es preciso terminar de darles forma. Lo que sí es seguro es que la música y la Banda de Música de Vilalba tendrán un papel protagonista acorde a lo que suponen para mí.
¿Qué recuerdos guarda de las fiestas y de su evolución?
De las fiestas guardo un recuerdo siempre bueno, aunque aquí en Vilalba tienen un sabor agridulce al suponer el final del verano. Recuerdo de niño acudir con mucha ilusión a la Fiesta de la Bicicleta y tener por tradición cenar los churros a la vuelta. Recuerdo también vivir la Xira con mucha intensidad los primeros años en los que mis padres me dejaban hacerlo con un poco más de libertad. Y recuerdo que estas fechas fueron, durante muchos años, mi punto de encuentro con mucha gente cuando viví fuera de Vilalba, lo que hacía que las marcase siempre como una cita ineludible. Las fiestas fueron cambiando, como es normal, pero noto más cómo fui cambiando yo y cómo, aun así, no dejaron de ser una fecha importantísima para mí.
¿Cómo se inició en la música? ¿Y cómo fue creciendo con ella?
Mis comienzos fueron aquí, en los Cursos de Iniciación que la Banda de Música de Vilalba organizaba hace unos años. Mi abuelo me propuso ir para probar si me gustaba y pienso que conecté desde el primer momento. Al principio era una actividad más y no me planteaba una vida profesional relacionada con la música, pero siempre me gustó y poco a poco fui viéndolo como una opción a tener en cuenta. Ahora mismo, la música tiene un papel muy importante en mi vida: trabajo como docente y como director de banda, pero también me mantengo como intérprete y hago arreglos para la propia banda.
¿Qué le queda por hacer? ¿Cuál va a ser el próximo objetivo?
Me quedan muchísimas cosas por hacer, pero todavía no sé cuáles. Siempre dejé que la vida me fuera llevando y marcando el camino. En mente hay muchos proyectos y muchas ideas que me gustaría llevar a cabo... pero el tiempo es limitado y no siempre se puede hacer todo lo que se quiere. Espero que vengan muchas cosas buenas todavía aunque, como hasta ahora, sea preciso trabajar mucho para conseguirlas.

LA BANDA DE MÚSICA DE VILALBA
La Banda de Música de Vilalba mantiene viva una tradición musical con décadas de historia.
La formación nació a partir de la Escuela de Música creada por el Ayuntamiento de Vilalba en 1987, tras varios años de escasa actividad musical en la villa. Después de años de formación y con la adquisición de los instrumentos por parte del Ayuntamiento, la banda ofreció su primera actuación en la Semana Santa de 1990.
En el año 2011, durante la celebración del 30 aniversario de la formación, César Concheiro Guerrico le pasó la batuta a Daniel Veiga Roca, que asumió desde ese momento la dirección de la Banda de Música de Vilalba.
A lo largo de estos años, la Banda de Música de Vilalba llevó su música por diferentes puntos de Galicia, Asturias, León y Portugal, además de participar en intercambios, circuitos culturales y numerosas actuaciones.
La formación también cuenta con presencia en medios como la Televisión de Galicia, Radio Galega y Televisión Española en Galicia, así como con dos grabaciones discográficas, realizadas en 1995 y 2001.