Sergio Marey, maestro de las aulas de pandereta de Pol: “Lo importante es aprender, juntarnos y pasarlo bien”

Pol
LugoXa | TerraChaXa
Sergio Marey, maestro de las aulas de pandereta que nace en la cuna de la asociación cultural Leña Verde, defiende las aulas de pandereta como una actividad dinamizadora de la sociedad en Pol
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19 Apr 2026

¿Cómo surge el grupo de pandereteras y en una localidad tan pequeña?

El grupo de pandereteras surgió en la asociación cultural Leña Verde porque yo quería colaborar con la asociación y aportar nuevas actividades. Así, surgió la idea de organizar unas aulas de pandereta, teniendo en cuenta que Leña Verde estaba celebrando su 30 aniversario, lo que también ofrecía la oportunidad de recordar aquellos tiempos en los que se impartían clases. Se lo propuse a la asociación, a quienes les pareció bien, y lanzamos la convocatoria para quien quisiera participar en estas aulas. La inscripción fue numerosa, lo que demostró que había interés y ganas de participar. Este tipo de actividades son especialmente importantes en los ayuntamientos rurales y pequeños, que necesitan dinamización cultural.

¿Qué personas conforman el grupo?

Ahora mismo tenemos 15 personas y son todas mujeres menos un chico, y hay de todas las edades, ya que tenemos una niña de 11 años y hay personas de hasta 70 años. Además, no solo viene gente de Pol, también hay personas de otras parroquias e incluso de Lugo y puede apuntarse cualquier persona interesada en las aulas. Así, nos juntamos los viernes antes del ensayo de Leña Verde, a las 20.30 horas, y hacemos ensayos de alrededor de una hora.

¿En qué consisten los ensayos?

Nosotros empezamos desde lo más básico. Aprendemos poco a poco a tocar la pandereta y vamos trabajando en perfeccionar cada tipo de toque, además de aprender a cantar, así seguimos el ejercicio toque-canto que hacían las verdaderas pandereteras. A veces, el toque-canto angustia un poco, pero se coge el truco muy rápido, no es como cortar una zanahoria, pero vamos aprendiendo poco a poco, y sobre todo lo pasamos bien. Abrazamos el error, buscamos dónde nos equivocamos y aprendemos, hacemos que todo sea muy amigable, para que la gente no tenga miedo. Lo importante es aprender, juntarnos y pasarlo bien.

Lo más importante es darle a Pol una actividad para dinamizar la vida cultural del pueblo, ¿no?

Exacto, nos reunimos alrededor de algo tan bonito como es nuestra tradición y desde el principio intentamos que pierdan el miedo a tocar la pandereta y a cantar. Además, cantar en grupo no es lo mismo que cantar individualmente. Lo que importa es cómo sonemos todas y que la variedad de voces suene bien de forma conjunta. Al final, estas pequeñas cosas ayudan a que haya una apreciación hacia lo nuestro, porque intento enseñarles canciones que son de aquí de Pol y así también damos a conocer la tradición de la pandereta, y no solo de la gaita, porque tenemos grandes referentes en la gaita, pero a veces se nos olvida que hay una gran riqueza en pandereta, como Dorothé Schubarth, una de las grandes musicólogas de nuestra tradición, que visitó Pol varias veces.

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